Archivos de la categoría 'Publicidad'
Excelente publicidad del Zoo de Copenhague

Excelente publicidad para el Zoológico de Copenhague en un autobús urbano. Una idea y una producción de primera de la agencia Bates Y&R.
Vía:
Flickr – Zoo de Copenhague por Pere Rosales
Nueva publicidad de Mini con realidad aumentada
Cada día vemos más aplicaciones que utilizan el concepto de realidad aumentada, de la que ya hablamos con anterioridad en esta bitácora. El vídeo sobre estas líneas explica cómo se realizó el primer anuncio de Mini con esta tecnología, en concreto para el modelo Mini Cabrio.
Acercando la publicidad a nuestra cámara web (siempre que tengamos un ordenador con el componente necesario para ello instalado), veremos aparecer en la pantalla nuestras manos sujetando la revista y encima de ella un Mini Cabrio en 3D, que podremos manipular (rotarlo, acercarlo, girarlo, etc.). De hecho, se puede descargar un PDF para experimentar en el sitio y ver con nuestros ojos esta tecnología en acción.
Vía:
Isopixel – Realidad Aumentada en una publicidad para Mini
Tronic presenta su anuncio AXA Evolution
Tronic es una empresa situada en Nueva York, y fundada en 2001, con vocación de estudio de diseño, dirección y animación. Ha creado anuncios para diferentes marcas como Adidas, Sony o Nike, así como campañas de mercadotecnia moderna.
En esta ocasión, podemos ver un anuncio para la aseguradora francesa AXA que trata sobre su deseo de seguir siendo relevantes en un mundo en constante desarrollo. El anuncio muestra a un hombre de papel que se va transformando en diferentes, e importantes, inventos de la humanidad.
Vía:
Blog Vecindad Gráfica – Evolución AXA
Acclaim: o cómo llevar la publicidad al extremo

En los noventa, una de las empresas con más renombre, no exactamente por su calidad, era Acclaim. Eran productores y distribuidores de reconocidos juegos por aquel entonces como NBA Jam, Mortal Kombat, Turok, o incluso Burnout.
La llegada del siglo XXI fue fatal para la compañía, la cual empezó a perder dinero a pasos agigantados hasta su total bancarrota en 2004. Antes de ese cierre definitivo, Acclaim hizo esfuerzos titánicos para publicitar sus títulos y dio rienda suelta a su departamento de marketing, el cual se sacó de la chistera maniobras comerciales que, si bien no les hicieron vender más, sí hicieron que todo el mundo se hiciera eco de sus grotescas maniobras publicitarias.
Este artículo es un pequeño repaso por algunas de ellas.
La publicidad llevada al extremo
Turok, uno de los hijos predilectos de la compañía, fue seguramente el principal protagonista de este montón de despropósitos comerciales. En 2002 y con motivo de la salida de Turok Evolution para todos los sistemas de la época, Acclaim anunció una campaña en la que prometía regalar 10.000 dólares al primer niño nacido el día de su lanzamiento, el uno de setiembre, al que pusieran oficialmente de nombre Turok. Obviamente, solo el primer niño, con el nombre ya registrado en el libro de familia obtendría semejante suma, con la que de buen seguro hubo un considerable número de niños, lastimados de por vida que, encima de nombre ridículo, jamás vieron un duro, aunque supuestamente ese dinero iba dirigido a los gastos de educación del chaval.
En Inglaterra se llevó a cabo una campaña similar, pero menos descarada. Acclaim ofrecía a todos aquellos adultos dispuestos a cambiarse legalmente su nombre durante un año a Turok, una suma de unos seiscientos euros aproximadamente. Todo obedecía, según sus jerifaltes, a algo mucho más trascendental que simplemente publicitar un videojuego… Aparentemente todo formaba parte de un estudio social sobre mercadotecnia del Doctor Simeon Cantrell, un experto en la materia quien iba a exponer sus teorías en un libro llamado Market Their Pants Off!. Acclaim aseguró que hasta 10.000 infelices se ofrecieron a semejante despropósito, aunque sólo se llegó a ver públicamente a cinco de ellos.
Agarraos que vienen curvas. Sabiendo la poca credibilidad de estas maniobras comerciales, varios internautas se pusieron a investigar al respecto y encuentraron información muy jugosa. De los cinco seres humanos que acceden a cambiarse el nombre públicamente, se demuestra que dos de ellos, como mínimo, eran actores. Además, comprobaron que el Doctor Cantrell no existía, o por lo menos no en el contexto de Acclaim, y el ISBN del supuesto libro del doctor correspondía a un libro de chistes infantil.
La CNN, la BBC y otros respetados medios de noticias cayeron en el engaño. Lo más probable es que realmente nadie llegara a recibir ni un penique por cambiarse el nombre.

Pero Turok Evolution ya dio que hablar anteriormente. Varias semanas antes del lanzamiento oficial, una mañana del 18 de julio de 2002, apareció un hombre llamado Jason Read acampado frente a una popular tienda de Londres. Jason aseguraba que quería ser el primero en conseguir Turok Evolution e iba a hacer historia consiguiendo el récord de mayor tiempo haciendo cola para comprar un videojuego. Con toda la prensa movilizada, los ejecutivos de Acclaim aparecen en escena ofreciéndole a Jason, en agradecimiento, consolas, videojuegos de su marca y un generador para que su espera, textualmente, se haga menos pesada.
Y así Jason pasó su primera noche frente a las miradas entusiasmadas de sus nuevos admiradores, quienes, al día siguiente cuando fueron a comprobar como le iba, se dieron cuenta que allí no había ni rastro de su ídolo. Efectivamente, todo fue una maniobra publicitaria y Jason un actor. Era previsible, pero por lo menos podrían haber dejado a este actor conseguir el récord, cosa que seguro habría hecho hablar a la prensa en vez de engañarla una vez más.

Todas estas campañas llegaron a celebrarse pese a lo rebuscado de sus conceptos… pero otro buen número de campañas no llegaron a ver la luz porque alguien cuerdo puso freno a las ansias de Acclaim. Aunque lo más probable, viendo su modus operandi, es que la compañía no tuviera en ningún momento la intención de llevarlas a cabo… sólo que la prensa se escandalizara y les hicieran publicidad gratis.
Una de las más sonadas fue por ejemplo, el intento de campaña de promoción para el lanzamiento de Burnout 2, para GameCube, PS2 y Xbox el año 2002. Acclaim animó a las masas a ir corriendo a toda velocidad a la tienda a comprar el juego, hasta el punto de comprometerse a pagar cualquier multa por exceso de velocidad.
Ponerse un nombre idiota o hacer el paripé con un actor, al fin y al cabo, es algo inocuo en lo que nadie, excepto el gañan voluntario, sale perjudicado, pero una campaña que animaba a los consumidores a saltarse a la torera las normas de seguridad, y naturalmente, poner en peligro sus vidas, y las del resto de usuarios de la vía pública, no fue bien vista por nadie. Además, la policía estadounidense ya andaba por aquella época un tanto escrupulosa, ya que acababa de estrenarse en cines la película de Vin Diesel A todo gas, de la que estaban convencidos había hecho aumentar el número de accidentes de tráfico. Al final, el ingente número de protestas llegadas de todo tipo de organismos, hicieron dar marcha atrás a Acclaim, pero es evidente que habían conseguido su propósito: que se hablara de su videojuego a cualquier precio.
Hubo muchos más intentos sonados, como el de Virtua Tennis 2. Se acercaba el día de su lanzamiento y éste coincidía con el torneo de Wimbledon, con lo que decidieron promocionar su título durante las rondas finales. En vez de colgar un cartel como haría cualquier persona responsable, Acclaim fue más allá. Pretendían soltar durante los partidos a unas veinte palomas mensajeras pintadas de color verde chillón con el logotipo del juego en sus alas.
Varias asociaciones defensoras de los animales saltaron rápidamente a la palestra acusando a la compañía de maltrato animal, a lo que la gente de Acclaim, cual niño que no ha roto nunca un plato, se defendió asegurando que usarían una pintura inocua para el ave. Como si marear a un pobre pájaro pintándole todo el cuerpo, meterle un logotipo en un ala, y hacerle volar entre pelotas que pueden alcanzar los doscientos kilómetros por hora no fuera suficiente tortura. Afortunadamente, la campaña nunca se llevó a cabo.

En 2003, para promocionar Gladiator Sword of Vengeance, el juego que vendían como el más gore de la historia, Acclaim se sacó de la chistera una idea brillante: equipar a los pósteres del juego, colocados en las marquesinas de las calles, con unos depósitos de tinta roja que durante toda una semana fueran soltándola asemejándose a un reguero de sangre.
La idea en sí no es mala sobre el papel, incluso ingeniosa, pero imaginaos por un momento estar esperando el autobús y observar de reojo un póster sangrando; por no hablar del montón de niños traumatizados de por vida. Y otro factor entraba en consideración: el estropicio que causaría no sólo en las calles, sino en autobuses, casas y oficinas llenas de huellas rojas de viandantes despistados. Acclaim se comprometió a limpiar todo el desaguisado, pero afortunadamente la campaña nunca llegó a celebrarse, con lo que cientos de felpudos de bienvenida pudieron respirar tranquilos.
En 2004, en uno de sus últimos intentos de prevalecer, Acclaim saca al mercado Shadowman 2nd Coming, un juego de acción de temática oscura. Para promocionarlo, sus jefes de mercadotecnia se inventan una de las más memorables, y ridículas, campañas posibles: se comprometen a pagar todos los gastos del funeral de alguien fallecido recientemente, con la condición de poder poner en la lápida un anuncio del juego.
Semejante disparate no llegó a ver la luz gracias a la Iglesia Anglicana, que puso el grito en el cielo al observar, muy acertadamente, que no sólo era una falta de respeto hacia los difuntos, sino que probablemente alguna familia con pocos recursos económicos se hubiera visto obligada a aceptar semejante despropósito con tal de poder ofrecer un buen entierro a sus seres queridos. Desde entonces, el uso de PhotoShop ha intentado hacernos creer repetidamente que dicha campaña sí se llevó a cabo, pero no, afortunadamente ningún difunto ha tenido que soportar pasar la eternidad junto al logotipo de un juego tan poco destacable.

Estos son, grosso modo, los más grotescos intentos de la empresa para promocionar sus productos. Pero Acclaim no sólo tenia un nefasto departamento de marcadotecnia; también pasará a la historia por un sinfín de malas decisiones que afectaron de lleno a su línea de productos.
El más sonado de ellos fue el incidente con Dave Mirra. Siguiendo el ejemplo del éxito de Tony Hawk, Acclaim se alió con el especialista en BMX Dave Mirra para sacar al mercado videojuegos protagonizados por el ciclista. No les fue mal, pero llegó un momento en que Acclaim pensó que necesitaban algo extra para aumentar las ventas, y no se les ocurrió otra cosa que incluir en el juego chistes verdes, vídeos de chicas desnudándose o la posibilidad de controlar a una ciclista con sus pechos al descubierto, renombrando en el proceso el juego a Dave Mirra BMX XXX.
Todo esto se llevó a cabo sin la aprobación de Mirra, que al enterarse del percal ardió en cólera y exigió no formar parte de semejante abominación, que encima era un juego muy pobre. Acclaim renombró el proyecto a BMX XXX, pero aún así usó la imagen de Mirra para publicitar el título, motivo por el cual éste denunció a la compañía ganando veinte millones de dólares.
BMX XXX no sólo era un juego terrible, sino que encima su versión de PS2 llegó censurada, perdiendo el poco encanto que pudiera haber tenido el título. Además, muchas cadenas de tiendas americanas prohibieron deliberadamente su venta, consiguiendo unas ventas ridículas para Acclaim.

Finalmente, otro encontronazo memorable de Acclaim en los tribunales fue con las gemelas Olsen. Hace años aparecieron varios juegos infectos protagonizados por estas histriónicas hermanas y aparentemente, Acclaim no pagó la suma total de derechos acordados tras la cancelación de su último proyecto. No es sencillo hallar información acerca de este último choque de trenes, pero la cercanía temporal de la demanda con el cierre definitivo de la compañía, probablemente no jugó a favor de las gemelas.
La empresa acabó declarándose en bancarrota a mediados de 2004 con deudas por valor de más de cien millones de dólares. Un año más tarde un antiguo ejecutivo de Activision compraría los derechos de imagen de la compañía para crear Acclaim Games, una nueva compañía con unos objetivos de mercado muy distintos a los de su antecesora. Todas las franquicias de la empresa se repartirían entre varios compradores como Throwback Entertainment, que adquiriría la práctica totalidad de la propiedad intelectual de la difunta empresa.
Pese a todo, la muerte de Acclaim tiene una moraleja muy evidente: no importa lo mucho que consigas que hablen de ti, o toda la publicidad que te hagan; si tus juegos son un pestiño, estás condenado a la desaparición.
Más información y créditos:
Este artículo no habría sido posible sin la existencia del programa de radio sobre videojuegos Game Over y de su estupenda bitácora. Toda la información de este artículo ha sido extraída de su entrada Lo que nunca se atrevió a preguntar – Las locas locas campañas de marketing de Acclaim que recomiendo visitar para obtener datos adicionales ciertamente interesantes.
Publicidad de videojuegos en el siglo XXI

Después de leerme un interesante artículo de Game Blogger acerca de las locas campañas de la desparecida distribuidora de videojuegos Acclaim, me he preguntado cómo son, en general, las campañas publicitarias de videojuegos hoy en día. No ha sido complicado darse cuenta de que no hacen más que utilizar los medios de la forma más tradicional: carteles sosos en prensa o marquesinas, vídeos de imágenes del juego en Internet o sitios web promocionales, etc.
Algunos intentan añadir cierto grado de interés con cuentas regresivas y otras triquiñuelas que no son nada del otro mundo. Pero no son estas campañas de corte más tradicional las que nos interesan. Vamos a hacer un breve repaso por algunas de las promociones de videojuegos más originales de los últimos años.
MadWorld

MadWorld es un brutal juego aparecido para Wii y distribuido por SEGA. Durante el desarrollo de la aventura es necesario descuartizar, mutilar y torturar para conseguir cantidades ingentes de puntos, así como para mantener a la audiencia contenta. En Londrés se publicitó el juego de una forma bastante original, a la par que macabra: repartiendo miembros amputados por la ciudad. En concreto, se trataba de brazos que sujetaban una copia del juego.
Las reacciones de la prensa no se hicieron esperar, llegándose a asegurar que la campaña era enfermiza e insana. En cualquier caso, fue una magnífica forma de llamar la atención.
Burnout 2: Point of Impact
Este juego, lanzado por Acclaim en 2002, tuvo un anuncio que fue emitido en televisión con un humor un tanto especial. En el anuncio se puede ver de qué trata Burnout 2 pero sin verse ni una sola imagen del mismo. Esto hizo que muchos se preguntarán cómo sería realmente. Se vuelve a confirmar que, en ocasiones, menos es más.
Tetris
Durante un tiempo, el portal de Corea del sur Hangame se quedó sin Tetris al expirar la licencia de uso. Pasado un tiempo, se hicieron con ella de nuevo y decidieron anunciarlo a lo grande. Para ello, idearon una campaña publicitaria donde los edificios de ciudades como Seúl, Nueva York o Londres eran parte del juego.

El retorno del videojuego fue todo un éxito, como era de prever.
PlayStation 3

Las campañas de Sony para su consolas siempre han buscado llamar la atención. En Speckboy Design Magazine nos obsequiaron con una recopilación de 39 anuncios para PlayStation creativos y, en ocasiones, controvertidos.
Algunos de estos anuncios llegaban a ser realmente agresivos. Otros optaban por la espectacularidad o por llamar la atención de algún extraño modo. De todas formas, todos ellos son capaces de atrapar la atención por ser realmente estrambóticos.
Otros ejemplos
La variedad de anuncios de videojuegos es inmensa. Los publicistas lo tienen cada vez más complicado para hacer que un juego destaque entre los demás, y llegan a extremos impensables hace unos años. La gran cantidad de títulos que se publican al año obliga a los creativos a sacar lo mejor de sí mismos, o un buen juego puede verse sepultado entre millones de mediocres lanzamientos con campañas publicitarias más elaboradas. La publicidad ha cambiado y necesita hacerlo aún más, especialmente a través de medios como Internet, donde parece que aún no ha encontrado su verdadero camino.
Si conoces más ejemplos, no dudes en compartirlos. Eso sí, más adelante añadiremos nuevas entradas ampliando este tema.
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