Archivos Mensuales: mayo 2006

Don’t click, please!

Don't Click ItHete ahí que uno de los comportamientos compulsivos más frecuentes a la hora de usar un ordenador es el de hacer clic a todo aquello que aparezca en pantalla. Pero, ¿y si para navegar, por ejemplo por una Web, no hubiera que pulsar ni una sola vez el botón izquierdo del ratón? ¿Serías capaz? Esta es la pregunta que intenta responder el Institute for Interactive Research (si es que ese es su verdadero nombre), que, como si de un Gran Hermano se tratara, ha lanzado la Web www.dontclick.it a modo de “experimento sociológico”. Desde luego la idea es interesante, y de cara al diseño todo un reto, que a mi juicio han superado con creces. La Web está planteada de tal forma que sólo tienes que deslizar el puntero del ratón por los diferentes menús, lo cuales se activan y desactivan mostrando u ocultando la información, sin necesidad de hacer un solo clic. Pero no se queda sólo ahí. El diseño incluye diferentes formas de activar botones (ya que al no poder hacer clic los tradicionales no son una opción válida) además de juegos y ejercicios que ponen a prueba tu capacidad de contención. Pero si no eres capaz de dejar de aporrear tu ratón, no te preocupes, porque también te ofrecen la solución: un pequeño accesorio provisto de púas que podrás colocar en tu periférico favorito y que te impedirá hacer ningún clic de más. ¿Qué, te atreves a probar?

QuarkXpress 7 disponible

QuarkXpress 7QuarkXpress fue durante mucho tiempo el líder indiscutible de programas de maquetación. Poco a poco Adobe InDesign le ha ido ganando terreno con un precio más competitivo y, sobre todo, por la gran integración con los programas Illustrator y Photoshop, también de la compañía Adobe.

Ahora parece que Quark quiere recuperar el terreno perdido con la aparición de QuarkXpress 7, un programa de maquetación lleno de novedades para intentar volver a ser el líder de su sector. Las novedades son muchas y algunas muy interesantes. Por ejemplo, es destacable la mejora en los paneles, que son muy parecidos a los de las aplicaciones de Macromedia, y la posibilidad de crear efectos con imágenes.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención es lo que han llamado Smart Transparency (Transparencia inteligente) que permite crear transparencia en imágenes directamente, sin necesidad de trazados o canales alfa. También me parece interesante las mejoras realizadas en la ventana Dimensiones, que se ha vuelto mucho más potente y versátil al cambiar su manera de mostrar la información dependiendo del tipo de objeto seleccionado.

Tampoco quiero olvidarme de las mejoras realizadas en la gestión de color (una de las partes del programa que a mí menos me gustaban). Ahora tiene una mayor lista de colores Pantone disponibles y es más fácil el control sobre los colores de las imagenes que tiene la publicación en la que trabajemos.

Ahora sólo falta que alguien lo pruebe y nos comente sus sensaciones con este programa que intenta renovarse para no perder la batalla con un gran rival en un sector que dominó durante años.

Nike y Apple quieren que hagas ejercicio entretenido

Nike+iPod Sport KitNike y Apple han presentado el Nike+iPod Sport Kit, un pequeño sensor que se introduce en el interior de una zapatilla deportiva Nike y que se dedica a enviar información de forma inalámbrica a un iPod Nano. Esta información va desde la distancia recorrida al número de zancadas que se han dado. Incluso es capaz de avisar al deportista de la distancia que le queda para superar su récord personal con mensajes de voz del estilo “te faltan dos kilómetros”. Por último, señalar que es posible sincronizar el iPod Nano con un entrenador informático para seguir los avances o retrocesos deportivos en la pantalla del ordenador, y así ver los progresos realizados en las diferentes sesiones.

Más información en Apple – Nike+iPod.

El Inefable Explorer y su extendido uso

El Inefable violando a un MacintoshEl Inefable Explorer es, sin lugar a dudas, el navegador web más utilizado del planeta. Supongo que sigue siendo así porque la mayoría de la gente no tiene ni idea de que puede elegir más allá de lo que viene en el sistema operativo Windows (90% pirateado). El Inefable, como lo llamaré a partir de ahora en esta entrada, tiene el honor de ser capaz de permitir que se instale software espía en el ordenador del navegante sin que se entere, de que se abran cien ventanas sin desearlo y de que se conecte a números de tarificación especial con una rapidez pasmosa. Por si fuera poco, muchos programas y páginas web cambian la página de inicio de este navegador o se añaden a los favoritos sin confirmación previa. Vamos, que el amiguete Inefable es una joya de la programación. Y lo peor de todo… hay quien lo sigue usando.

Para el diseñador web las cosas tampoco mejoran con este navegador, ya que no cumple los estándares de la World Wide Web Consortium (organismo regulador de los estándares web). Por ejemplo, no es capaz de mostrar las CSS (hojas de estilo) correctamente y no trabaja con los distintos valores visuales de manera correcta. De paso tiene etiquetas que sólo funcionan con él inventadas por los “inteligentes” ingenieros de Microsoft. Es un suplicio ver que todo se ve correctamente en navegadores mejores que el Inefable (Opera, Firefox o Konqueror) y el amigo de Bill Gates no te hace ni pajorelo caso.

Por último un consejo: si no ves bien una página web con un navegador distinto al Inefable, manda un correo electrónico al responsable del sitio web para que haga bien su trabajo. Te lo dice un amigo.

Marquesinas asesinas (de información)

Marquesina observando a su víctimaNo encuentro nada más inútil que algo que consigue el objetivo contrario para el que ha sido diseñado. Me refiero a esa maravillosas marquesinas “informativas” que pueblan nuestras estaciones de metro, paradas de autobús, calles… Sí, esas que te ofrecen tanta (tantísima) información que al final no cumplen con su finalidad y dejan que el mensaje se pierda. Se supone que lo que intentan es trasladar al potencial consumidor la mayor cantidad de datos posible (que sean imprescindibles o no es indiferente, lo importante es que el cliente los conozca) y claro, el tratar de incluir toda esa información tiene el inconveniente de dejar como resultado un cartel confuso, amontonado, repleto de texto (texto pequeño, que si no, no se puede meter todo lo que hay que meter) y en definitiva poco atractivo, o sea, justo lo contrario de lo que se pretendía. Si además la información tiene que estar en dos idiomas la cosa se complica: hay que meter el doble de información en el mismo espacio.

Pero, ¿cuál es el objetivo final de un cartel? Se supone que vender. Como máximo pasamos por delante de una marquesina durante diez segundos; ¿a alguien le da tiempo a leer todo lo que pone en este tipo de marquesinas en sólo diez segundos? Como diseñadores, el objetivo a perseguir no es informar al cliente con un solo cartel, sino hacerle “picar el anzuelo” para que sea él quien busque la información adicional que necesite: tenemos que hacerle saber que existe el producto, no todas las características del mismo. Un cartel atiborrado de datos necesita que la gente se detenga y lo lea detenidamente, y la verdad es que nadie se para a leer publicidad. Los diseños, por tanto, deben impactar para captar la atención, no para dejar que el mensaje naufrague entre mares de texto, asesinado entre olas de información.